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Steve

Steve

6.4/10 · 306 votos
2025· 92 min16

En el transcurso de un día intenso, el entregado director de un reformatorio para chicos intenta mantener a raya a sus alumnos mientras afronta sus propias presiones.

IMDb ↗

Dirección

Tim Mielants

Guion

Max Porter

Estreno

2025-09-19

Duración

92 min

Clasificación

16

Idiomas

English

Dónde verlo

Incluido en suscripción

Netflix
Netflix Standard with Ads

Datos de JustWatch vía TMDB · Disponibilidad en España

Sinopsis

En el transcurso de un día intenso, el entregado director de un reformatorio para chicos intenta mantener a raya a sus alumnos mientras afronta sus propias presiones.

Temas

Reparto principal

16 actores

Reseñas

M

Marco-Hugo Landeta Vacas

agosto de 2026

9/10

(CASTELLANO) *Steve* me ha parecido un peliculón. Una película dura, nerviosa y muy humana, sostenida por un guion magnífico, unos personajes muy bien construidos y un reparto que está a un nivel altísimo. Y por encima de todos, Cillian Murphy, que realiza uno de esos trabajos que se te quedan grabados. Steve dirige un centro para jóvenes a los que casi todo el mundo parece haber dado ya por perdidos. Son chicos llenos de rabia, miedo, problemas familiares y una enorme incapacidad para expresar lo que les ocurre sin convertirlo en violencia. Él intenta mantener el lugar en pie mientras controla conflictos, habla con profesores, recibe visitas, resuelve crisis y trata de convencer a los demás de que aquellos jóvenes todavía merecen una oportunidad. Lo interesante es que la película evita convertirlo en el típico profesor inspirador que llega, pronuncia dos discursos y transforma la vida de todos. Steve no tiene respuestas mágicas. Está agotado, desbordado y, en muchos momentos, apenas consigue sostenerse a sí mismo. Ayuda a los demás porque cree de verdad en ellos, pero también porque quizá no sabe vivir de otra manera. Cillian Murphy está maravilloso. Su personaje parece estar siempre al borde de romperse, aunque intente mantener una apariencia de control. Hay cansancio en su forma de caminar, nervios en su mirada y una tensión constante en cada conversación. No necesita grandes discursos para transmitir todo lo que Steve lleva dentro. Es un papel enorme porque no interpreta a un santo. Steve pierde la paciencia, se equivoca, oculta cosas y tiene sus propios problemas. La película no lo coloca por encima de los jóvenes, sino junto a ellos. Todos están intentando sobrevivir como pueden dentro de un sistema que los mantiene unidos, pero que también parece preparado para abandonarlos. Jay Lycurgo está también magnífico. Su personaje concentra buena parte de la rabia y la tristeza de la historia. Es agresivo, imprevisible y difícil, pero nunca parece simplemente “el chico problemático”. Detrás de cada reacción hay miedo, abandono y una necesidad enorme de que alguien no se rinda con él. La relación entre ambos es una de las grandes fuerzas de la película. No está construida con sentimentalismo fácil. Steve quiere ayudarlo, pero no siempre sabe cómo. El joven necesita esa ayuda, aunque haga todo lo posible por rechazarla. Entre ellos hay tensión, frustración y también una forma de reconocimiento mutuo. Los demás personajes también están muy bien trabajados. Los profesores, cuidadores y trabajadores del centro no aparecen como simples acompañantes. Se nota el cansancio, la falta de medios y el esfuerzo diario de unas personas que intentan mantener la calma en un lugar donde todo puede estallar en cualquier momento. La película transmite muy bien esa sensación de caos permanente. Los pasillos, las aulas, las discusiones y las interrupciones crean un ambiente en el que nadie tiene tiempo de respirar. Todo parece suceder a la vez y Steve debe responder a cada nuevo problema mientras el suyo sigue creciendo por dentro. A pesar de la dureza, no es una película completamente desesperanzada. Hay humor, afecto y momentos pequeños en los que parece que alguien consigue llegar al otro. No pretende decir que todo pueda arreglarse, pero sí que escuchar, acompañar y no abandonar a una persona puede marcar una diferencia. *Steve* habla de educación, salud mental, abandono y de quienes se dejan la vida intentando cuidar a personas que la sociedad preferiría esconder. Lo hace sin convertir a nadie en un símbolo perfecto y sin ofrecer soluciones sencillas. Gran historia, gran guion, personajes magníficos y actores todavía mejores. Pero, sobre todo, un papelón de Cillian Murphy. Una interpretación impresionante, llena de cansancio, miedo, humanidad y compasión. (ENGLISH) *Steve* is an outstanding film. It is tough, tense and deeply human, supported by an excellent screenplay, carefully written characters and a superb cast. Above everyone else is Cillian Murphy, delivering the kind of performance that stays with you. Steve runs a school for troubled young men whom almost everyone else appears to have abandoned. They carry anger, fear, family problems and an inability to express what is happening inside them without turning it into violence. He tries to keep the place together while managing conflicts, supporting the staff and convincing others that these boys still deserve a chance. The film wisely avoids turning him into the usual inspirational teacher who changes everyone’s life through a few perfect speeches. Steve has no magic answers. He is exhausted, overwhelmed and often barely capable of holding himself together. He helps others because he believes in them, but perhaps also because he does not know any other way to live. Cillian Murphy is wonderful. Steve always seems close to breaking, even while trying to appear in control. There is exhaustion in the way he moves, panic behind his eyes and tension in every conversation. Murphy does not need dramatic speeches to show everything the character is carrying. The role is so effective because Steve is not presented as a saint. He loses his temper, makes mistakes and has serious problems of his own. The film does not place him above the students, but beside them. They are all trying to survive inside a system that keeps them together while also threatening to abandon them. Jay Lycurgo is also excellent. His character carries much of the story’s anger and sadness. He is aggressive and unpredictable, but never becomes simply “the difficult boy.” Behind every reaction are fear, abandonment and a desperate need for someone not to give up on him. Their relationship is one of the film’s greatest strengths. It avoids easy sentimentality. Steve wants to help but does not always know how, while the boy needs help and does everything possible to reject it. Between them are frustration, tension and a powerful form of mutual recognition. The supporting characters are also carefully written. The teachers and carers are not background figures. Their exhaustion, lack of resources and daily effort are always visible. Despite its harshness, the film is not completely hopeless. There is humor, warmth and the occasional moment when one person truly reaches another. It does not claim that everything can be fixed, but it shows that listening, staying and refusing to abandon someone can matter. *Steve* is about education, mental health, neglect and the people who sacrifice themselves trying to care for those society would rather hide. A magnificent story, a strong screenplay and one of Cillian Murphy’s finest performances.

Producción

Big Things Films

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