

A pesar de ti
Morgan es una madre joven que intenta evitar que su hija Clara, de 16 años, cometa los mismos errores que ella, que se quedó embarazada y se casó demasiado joven, teniendo que aparcar sus propios sueños. La única persona que trae paz a la tensa relación madre-hija es Chris, su marido y padre de Clara. Pero esa paz se rompe cuando un trágico y extraño accidente trae desgarradoras consecuencias para ellas. Mientras lucha por reconstruir sus vidas, Morgan encuentra consuelo en la última persona que esperaba, mientras Clara se vuelve hacia el único chico que le han prohibido ver.
Dirección
Josh Boone
Guion
Susan McMartin
Estreno
2025-10-22
Duración
116 min
Clasificación
PG-13
Presupuesto
$30M
Recaudación
$90M
Idiomas
English
Dónde verlo
Incluido en suscripción


Alquiler




Compra



Datos de JustWatch vía TMDB · Disponibilidad en España
Sinopsis
Morgan es una madre joven que intenta evitar que su hija Clara, de 16 años, cometa los mismos errores que ella, que se quedó embarazada y se casó demasiado joven, teniendo que aparcar sus propios sueños. La única persona que trae paz a la tensa relación madre-hija es Chris, su marido y padre de Clara. Pero esa paz se rompe cuando un trágico y extraño accidente trae desgarradoras consecuencias para ellas. Mientras lucha por reconstruir sus vidas, Morgan encuentra consuelo en la última persona que esperaba, mientras Clara se vuelve hacia el único chico que le han prohibido ver.
Temas
Reparto principal
16 actores
Mckenna Grace
Clara Grant

Mason Thames
Miller Adams

Allison Williams
Morgan Grant

Dave Franco
Jonah Sullivan

Sam Morelos
Lexie

Scott Eastwood
Chris Grant

Willa Fitzgerald
Jenny Davidson

Clancy Brown
Hank "Gramps" Adams Sr.

Ethan Costanilla
Efren

Luke Pierre Roness
Hank Adams Jr.
Daniel Smith
Pastor

Alicia Cuthbertson
ER Desk Attendant

Marcelle LeBlanc
Tonya

Kurt Yue
Doctor
William Burnham Simmons
Elijah
Ryan Conner Simmons
Elijah
Reseñas
Marco-Hugo Landeta Vacas
agosto de 2026
(CASTELLANO) *A pesar de ti* es uno de esos dramones de sobremesa que parecen diseñados para dos posibles reacciones: llorar durante un rato o quedarse dormido en el sofá. Tiene secretos familiares, romances prohibidos, traiciones, accidentes, enfrentamientos entre madres e hijas y una música empeñada en señalar cada instante en el que deberíamos emocionarnos. No le falta de nada, salvo un poco de naturalidad. La historia se centra en Morgan y Clara, una madre y una hija cuya relación ya era complicada antes de que una tragedia sacara a la luz varios secretos familiares. A partir de ese momento, cada una intenta continuar con su vida mientras se acumulan los reproches, los malentendidos y las revelaciones. El problema no es que la película sea melodramática. Hay películas que convierten el melodrama en algo emocionante y verdadero. El problema es que aquí casi todo parece demasiado calculado. Cada conversación importante llega acompañada de una frase solemne, cada personaje guarda exactamente el secreto que permitirá alargar el conflicto y cada reconciliación aparece cuando el guion decide que ya hemos sufrido lo suficiente. Allison Williams y Dave Franco son actores conocidos y cumplen con lo que se les pide, pero su presencia no convierte automáticamente este material en una película mejor. Los dos intentan darle cierta sinceridad a unos personajes escritos con muy poca sutileza, aunque muchas de sus escenas pertenecen directamente al territorio del telefilme romántico. Tampoco ayuda verlos interpretando a sus personajes durante la adolescencia. Por mucho que cambien el peinado, la ropa o la forma de hablar, resulta imposible olvidar que estamos viendo a dos adultos jugando a tener muchos menos años. La decisión produce algunos momentos involuntariamente cómicos y rompe cualquier intento de realismo. La parte adulta es la más pesada. Los personajes parecen incapaces de mantener una conversación clara cuando un par de frases podrían resolver gran parte de la historia. Prefieren ocultar información, sacar conclusiones equivocadas y tomar decisiones absurdas para que el drama pueda continuar. Algo mejor funciona la relación entre Clara y Miller. Mckenna Grace y Mason Thames aportan más frescura, y su romance resulta bastante menos artificial que el resto. Al menos parecen dos jóvenes que disfrutan estando juntos, no dos mecanismos colocados dentro de una trama para provocar la siguiente catástrofe. La película quiere hablar del duelo, del perdón, de la relación entre madres e hijas y de cómo los errores de los adultos terminan afectando a sus hijos. Son temas con posibilidades, pero casi nunca profundiza en ellos. Prefiere acumular discusiones, abrazos, lágrimas y revelaciones antes que detenerse a observar cómo se comportarían de verdad esas personas. Los diálogos tampoco ayudan. Muchas frases suenan escritas para aparecer en el tráiler o para que el público entienda exactamente qué está sintiendo cada personaje. Apenas queda espacio para los silencios, las contradicciones o cualquier emoción que no venga previamente explicada. Josh Boone rueda la película con una corrección bastante impersonal. Todo es bonito, luminoso y agradable de mirar. Las casas, las carreteras y los paisajes parecen preparados para un anuncio, mientras la banda sonora insiste en transformar cualquier momento en una experiencia trascendental. La acumulación de desgracias acaba provocando el efecto contrario al que pretende. En lugar de emocionarme cada vez más, terminé contemplando los nuevos giros con bastante indiferencia. Cuando una película intenta forzar las lágrimas de manera constante, llega un momento en que deja de importar lo que les ocurra a sus personajes. El reparto hace lo que puede. Mckenna Grace demuestra una vez más que tiene talento y Mason Thames resulta simpático. Allison Williams aporta cierta dignidad, y Dave Franco intenta encontrar algo de humanidad entre tantos clichés. Pero unos cuantos actores conocidos no pueden ocultar que la historia se apoya en situaciones previsibles y emociones de segunda mano. *A pesar de ti* no es ofensiva ni especialmente desastrosa. Puede funcionar para quien busque una película romántica y lacrimógena que no exija demasiada atención. También puede acompañar perfectamente una sobremesa larga, sobre todo porque perderse diez minutos no impide entender lo que está ocurriendo. Pero como drama resulta artificial, repetitiva y demasiado empeñada en provocar una emoción que nunca nace de manera natural. Para llorar un poco o dormir la siesta. Poco más. (ENGLISH) *Regretting You* is one of those afternoon melodramas apparently designed to produce one of two reactions: crying for a while or falling asleep on the sofa. It has family secrets, forbidden romance, betrayal, tragedy, arguments between mothers and daughters and a soundtrack determined to identify every moment when we are supposed to feel emotional. It contains almost everything except natural behaviour. The story focuses on Morgan and Clara, a mother and daughter whose difficult relationship becomes even more strained when a tragedy exposes several family secrets. From that point onwards, both attempt to continue with their lives while resentment, misunderstandings and revelations continue to accumulate. The problem is not that the film is melodramatic. Many films turn melodrama into something powerful and sincere. The problem is that almost everything here feels carefully programmed. Every important conversation arrives with a solemn line, every character hides precisely the information required to extend the conflict and every reconciliation occurs when the screenplay decides that the audience has suffered enough. Allison Williams and Dave Franco are recognisable actors who do what is required, but their presence does not automatically improve the material. Both try to give some sincerity to characters written with very little subtlety, although many of their scenes belong directly to the territory of television romance. Having them play the teenage versions of their characters does not help. Different clothes, hairstyles and voices cannot disguise the fact that we are watching adults pretending to be considerably younger. The decision creates some unintentionally comic moments and destroys any attempt at realism. The adult storyline is the most exhausting. These characters seem incapable of having a clear conversation, even though a few honest sentences could resolve much of the plot. They prefer to hide information, reach incorrect conclusions and make ridiculous decisions so that the drama can continue. The relationship between Clara and Miller works somewhat better. Mckenna Grace and Mason Thames bring more freshness, and their romance feels less artificial than everything surrounding it. At least they resemble two young people who enjoy being together rather than two devices waiting to activate the next disaster. The film wants to explore grief, forgiveness, the relationship between mothers and daughters and the way adult mistakes affect their children. These themes have potential, but the screenplay rarely explores them beyond the surface. It prefers to accumulate arguments, embraces, tears and revelations rather than observe how these people might actually behave. The dialogue is equally unhelpful. Many lines sound as though they were written for a trailer or to ensure that the audience understands exactly what every character is feeling. There is almost no room for silence, contradiction or any emotion that has not already been explained. Josh Boone directs with polished impersonality. Everything looks attractive, bright and carefully arranged. The houses, roads and landscapes could belong in an advertisement, while the soundtrack insists on transforming every minor event into a major emotional experience. The endless accumulation of misfortune eventually produces the opposite of its intended effect. Instead of becoming increasingly moved, I began watching each new twist with indifference. When a film tries to force tears constantly, the characters’ suffering eventually stops mattering. The cast does what it can. Mckenna Grace once again shows real talent, and Mason Thames is likeable. Allison Williams provides some dignity, while Dave Franco attempts to locate humanity among the clichés. But several familiar actors cannot conceal a story built from predictable situations and second-hand emotion. *Regretting You* is not offensive or spectacularly disastrous. It may work for viewers looking for a romantic tearjerker that requires very little attention. It is also perfectly suited to a lazy afternoon, particularly because missing ten minutes will not make the story any harder to follow. As a drama, however, it is artificial, repetitive and far too determined to manufacture feelings that never emerge naturally. Suitable for a few tears or an afternoon nap. Very little else.
Producción















