
Dirección
吉田大八
Guion
吉田大八
Estreno
2025-01-17
Duración
108 min
Idiomas
日本語
Temas
Reparto principal
14 actoresReseñas
Aqueronte72
julio de 2026
Yoshida ha adaptado de forma soberbia el 敵 Teki, "Enemigo" de mi Tsutsui ¿Está mal que me muera de la risa cuando veo a un anciano (digamos como Ronald Reagan en el video musical Land of Confusion de Genesis) y célebre ex profesor de literatura francesa, correr con toda su decrepitud física dentro de su propia casa, en pijamas, visiblemente contrariado -quizá por no lograr ahorcarse con una corbata ridícula- mientras la pantalla de su ordenador despliega como en un volcado de pila o un virus trojan agresivo, en forma abstracta de ruido blanco de TV notificaciones sobre "enemigos" y en concreto "refugiados han irrumpido en Don Quijote en Utsunomiya..."?. Como restándole importancia, Yoshida solo insinúa -igual que el autor en la novela- que Gisuke Watanabe se suicidará. Leed a Tsutsui, no intenta mostrarnos un demente senil y tampoco tiene miedo de la muerte o está cansado de la vida el ex profesor. Más bien, vive con un pesimismo pasivo, como se evidencia con sus comentarios -propios de la vejez pero sinceros- para los pocos que le visitan,como su ex alumno Kabashima, quien voluntariamente por deferencia al eminente profesor, le ayudará a construirle un pozo de agua fresca en el jardín de la casa. También le visita los miércoles un ex alumna Yasuko Takatsukasa con quien parece tener un coqueteo mutuo pero discreto y sobre todo respetuoso en su visita y cena con el ex profesor. La trama es lenta porque, repito, Tsutsui no hizo una trama de un suicida en ciernes ni de un enfermo terminal con motivos, sino él mismo lo dice cuando sufre una de las múltiples apariciones de la difunta esposa "aquello que antes era tener una vida normal, hoy es un lujo. Ser un prestigioso profesor pensionado estorba más hoy día en vez de ayudar a lo cotidiano". Tengo la sospecha de que el espectador de más de medio siglo de vida, como el que esto escribe, cuenta con más posibilidades de entender el comentario del ex profesor de literatura francesa respecto a las dificultades de la actualidad, por ejemplo para mantenimiento de una casa antigua como la heredada por Watanabe,y no me refiero solo al agua del pozo, sino a las piezas de aguamaniles, candelabros o artefactos que ya no suelen producirse hace rato, y solo en las antiguedades es posible rescatar, pero con el boom de la cultura del fastfood y restaurantes de mall también pienso en la complejidad que enfrenta un hombre o mujer que ame cocinar su propia comida a la usanza de antes, para conseguir los ingredientes originales y el proceso para cocinar su propio platillo como antaño, y ya ni se diga el sobrevivir con su pensión ante las objeciones a seguir aportando sus artículos a una revista de viajes, o al organismo mismo -ya no joven- que no coopera y en cambio el costo y la complejidad de las revisiones de su salud, más como un agobio del sistema que como un apoyo, etcétera. Está claro que Watanabe no es un hombre libidinoso pero tiene ocasionales recuerdos y por tanto laten en él asuntos pendientes de sexualidad reprimida, tanto encarados en su mente o recuerdos por su esposa, como en fantasías con su ex alumna con quien se imagina cenar y terminar en una velada sexual de alatos vuelos hormonales si se cuenta con 18 años. ¿Quién es el enemigo? ¿la vejez,la muerte, los refugiados o migrantes que ni siquiera conoce el carcamal? Hay pistas, como la metáfora del vecino gruñón, siempre refunfuñando y acusando a una mujer viandante que pasa con su perro caniche, suponiendo que es la responsable de ensuciar el frente de su propiedad con excrementos de su perro, sin que tenga pruebas de ello. Tsutsui es abstracto, pero todo el panorama no cabe duda a notar un enemigo intangible en el interior del profesor, y me temo que esta es la grandeza terrible de aceptar o el corolario de esta surrealista historia; vivir más en la imaginación que en la "vida misma" como a su esposa a quien nunca llevó de vacaciones a París. Enemigos como el miedo o las circunstancias coyunturales del mundo que pocas veces o nunjca se materializan pero de distintas maneras traen grotescas añucinanciones como la retahíla de igrantes que se le aparecen subiendo desde su sótano o por escaleras a raíz de oprimir el click on line. Esporádicamente mientras escribe sus artículos o ensayos, hay un bombardeo de notificaciones on line sobre enemigos apoderándose de prefecturas y zonas de Japón como si estuviera en una convulsión. He disfrutado sumamente la escena en que llama a la puerta Inumaru, el empleado de la revista para la que aportaba asiduamente sus comentarios el profesor. No lo había visto hace tiempo y solo una tarde en que él y Mochizuki le notificaron que ya no podrían seguir teniéndolo como colaborador de la redacción de la revista. Y Sin avisar se presenta para avisarle que ha sido vuelto a incluir en el cuerpo editorial, si lo desea pero tras oler la cena respinga "Esta noche hay olla caliente?" y sin decir más se adentra al comedor justo cuando Yasuko y él, solos, estaban a punto de consumar su cita intelectual con coqueteo y comida hecha por el propio Watanabe, pero el intruso se ha colado a la mesa -con más impertinencia que maldad- y justo entonces sirviendo los platos está, oh, válgame Cristo, la fallecida esposa quien de plano frustra los planes de la pareja y la velada termina -después de que Inumaru se atraganta la cafrne del guiso- en un berrinche incómodo de la difunta mujer, denostando a la ex alumna y por si fuera poco, después de cenar en un ambiente tenso, Yasuko ha asesinado a Inumaru quien se quería propasar sexualmente con ella. Veremos el sigilo para arrastrar el cuerpo y entonces aparece el ex alumno Kabashima para advertirle que no se le ocurriera arrojar el cadaver en el pozo "eso va a contaminar el agua, sensei" jajaja. Tsutsui suele tener estos micro-dramas oscuros surrealistas e incómodos, solo hay que recordar el del Oni o demonio que ingresa a una oficina y asesina uno por uno a los empleados, permitiendo que cada uno sufra su calvario en corto y personal aportando quitando razones por las que un humano es mejor o peor que otro para mereceer morir mucho después de los demás. Y no os perdáis el cierre de este filme, cuando Makio, el hijo de su primo Kikutaro recibe la casa en herencia pero el día de la lectura del testamento, mientras segupia leypendose en el hogar, Makio repasa los cachivaches de la casa y al enciontrar los binoculares del difunto Watanabe, repasa con su zoom la planta alta de la casa y observa a su benefactor, escrutando el horizonte desde la ventana.
Producción





























