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17 otra vez

¿Quién dice que solo puedes ser joven una vez?

17 otra vez

6.3/10 · 5505 votos
2009· 102 min12

A los 35 años, Mike no ha alcanzado el éxito que todos preveían cuando en el instituto era la estrella del equipo de baloncesto y el que ligaba con las chicas más guapas. Después de 18 años vendiendo productos farmacéuticos no ha conseguido ascender en el trabajo, no tiene buena relación con sus dos hijos y se acaba de separar de su mujer. Una noche de tormenta, Mike ve al que fuera bedel de su instituto a punto de lanzarse desde un puente. Detiene entonces su coche para evitar el suicidio, pero cuando llega al puente, el hombre ha desaparecido y él cae al río. Cuando a la mañana siguiente, llega a casa de su amigo Ned, se da cuenta de que ha vuelto a ser un adolescente de 17 años.

IMDb ↗

Dirección

Burr Steers

Guion

Jason Filardi

Estreno

2009-03-11

Duración

102 min

Clasificación

12

Presupuesto

$20M

Recaudación

$136M

Idiomas

English

Dónde verlo

Alquiler

Apple TV Store
Amazon Video

Compra

Apple TV Store
Amazon Video

Datos de JustWatch vía TMDB · Disponibilidad en España

Sinopsis

A los 35 años, Mike no ha alcanzado el éxito que todos preveían cuando en el instituto era la estrella del equipo de baloncesto y el que ligaba con las chicas más guapas. Después de 18 años vendiendo productos farmacéuticos no ha conseguido ascender en el trabajo, no tiene buena relación con sus dos hijos y se acaba de separar de su mujer. Una noche de tormenta, Mike ve al que fuera bedel de su instituto a punto de lanzarse desde un puente. Detiene entonces su coche para evitar el suicidio, pero cuando llega al puente, el hombre ha desaparecido y él cae al río. Cuando a la mañana siguiente, llega a casa de su amigo Ned, se da cuenta de que ha vuelto a ser un adolescente de 17 años.

Temas

Reparto principal

16 actores

Reseñas

M

Marco-Hugo Landeta Vacas

julio de 2026

5/10

(CASTELLANO) Tenía que ver 17 otra vez porque sale Matthew Perry, el inolvidable Chandler de Friends. Ese era, sinceramente, mi principal motivo para acercarme a ella. Luego la película hace exactamente lo que uno espera de una comedia sobre un adulto que vuelve a ser adolescente: arrepentimientos, segunda oportunidad, instituto, líos familiares y la inevitable lección sobre valorar la vida que ya tienes. Mike O’Donnell fue una promesa del baloncesto cuando tenía diecisiete años, pero renunció a ese futuro para formar una familia. Veinte años después, su matrimonio se está rompiendo, sus hijos apenas le soportan y él está convencido de que tomó todas las decisiones equivocadas. De algún modo vuelve a tener diecisiete años y aprovecha la oportunidad para regresar al instituto, acercarse a sus hijos y descubrir que quizá su problema no era la vida que eligió, sino haber pasado demasiado tiempo culpando a los demás por ella. La premisa es tan conocida que la película prácticamente se escribe sola. Hemos visto historias parecidas muchas veces: adultos convertidos en niños, adolescentes atrapados en cuerpos mayores, intercambios de identidad y personajes obligados a observar su propia vida desde fuera. Aquí no hay ninguna sorpresa importante ni una manera especialmente original de aprovechar la idea. Desde muy pronto se sabe qué va a ocurrir, qué aprenderá el protagonista y cómo terminará casi todo. Eso no significa que sea insoportable. Tiene algunas gracietas, un tono ligero y varios momentos suficientemente simpáticos para que el tiempo pase sin demasiado sufrimiento. Zac Efron tiene carisma y se maneja bien en la comedia física y en las escenas de instituto, aunque cuesta creer de verdad que dentro de él haya un hombre adulto con matrimonio, hijos y veinte años de frustraciones. Funciona mejor como adolescente encantador que como adulto atrapado en un cuerpo joven. Matthew Perry aparece menos de lo que me habría gustado. Su versión adulta de Mike tiene ese cansancio sarcástico y esa forma de reaccionar que inevitablemente recuerdan a Chandler, aunque aquí el personaje no le da demasiado margen para lucirse. Es una pena, porque Perry tenía una capacidad cómica enorme y habría sido interesante que la película aprovechara más su presencia en lugar de utilizarlo principalmente para poner en marcha la historia y recuperarlo en momentos puntuales. Thomas Lennon, como Ned, es probablemente quien consigue los momentos más divertidos. Su personaje es una acumulación de rarezas, fantasías frikis y comportamientos exagerados, pero al menos introduce una energía más imprevisible. Su relación con la directora del instituto da lugar a algunas de las escenas más absurdas y también más memorables de una película que, por lo general, avanza por caminos demasiado seguros. La parte familiar es donde intenta encontrar algo de emoción. Mike descubre que sus hijos tienen problemas que él no había sabido ver y que su esposa no es simplemente la persona que está destruyendo su matrimonio. La película quiere hablar de la nostalgia, de la frustración de hacerse mayor y de esa tendencia tan humana a imaginar que nuestra vida habría sido perfecta si hubiéramos tomado otra decisión. Son ideas interesantes, pero están tratadas de una forma bastante superficial y previsible. También hay situaciones un poco incómodas derivadas de que un hombre adulto parezca un adolescente y se relacione con su propia familia desde esa nueva apariencia. La película intenta convertirlas en humor y evitar cualquier lectura demasiado extraña, pero no siempre lo consigue. Hay escenas que, pensadas durante más de unos segundos, resultan bastante más raras de lo que la comedia parece admitir. Burr Steers dirige con corrección, sin aportar una personalidad especial. Todo tiene el aspecto de una comedia juvenil de finales de los años 2000: música energética, instituto lleno de estereotipos, romance, baloncesto, baile y un reparto atractivo. No está especialmente mal hecha, pero tampoco hay una sola imagen, decisión o escena que la distinga de decenas de películas parecidas. 17 otra vez tiene algunas gracias y se deja ver. Zac Efron cumple, Thomas Lennon anima bastante la función y Matthew Perry siempre resulta agradable de encontrar, aunque su participación sea menor de lo que uno podría esperar. Pero la historia está demasiado vista, no ofrece ninguna sorpresa y desaparece de la memoria casi en cuanto termina. No es una película terrible. Simplemente es una de esas comedias que pueden acompañar una tarde sin exigir nada, pero que tampoco justifican especialmente el tiempo dedicado. Se puede ver, sí, aunque no es necesario hacerlo. (ENGLISH) I had to watch 17 Again because Matthew Perry is in it, the unforgettable Chandler from Friends. Honestly, that was my main reason for approaching the film. After that, it does exactly what you would expect from a comedy about an adult becoming a teenager again: regrets, a second chance, high school, family problems and the inevitable lesson about appreciating the life you already have. Mike O’Donnell was a promising basketball player when he was seventeen, but he gave up that future to start a family. Twenty years later, his marriage is falling apart, his children can barely stand him and he is convinced that he made all the wrong decisions. Somehow, he becomes seventeen again and uses the opportunity to return to high school, get closer to his children and discover that perhaps his real problem was not the life he chose, but the years he spent blaming everyone else for it. The premise is so familiar that the film practically writes itself. We have seen similar stories many times: adults turned into children, teenagers trapped in older bodies, identity swaps and characters forced to observe their own lives from the outside. There are no major surprises here, nor any especially original way of using the idea. Very early on, you know what will happen, what the main character will learn and how almost everything will end. That does not mean the film is unbearable. It has a few amusing moments, a light tone and enough pleasant scenes to make the running time pass without too much difficulty. Zac Efron has charisma and handles the physical comedy and high-school scenes well, although it is difficult to believe that there is really an adult man inside him, carrying a marriage, two children and twenty years of frustration. He works better as a charming teenager than as an adult trapped in a young body. Matthew Perry appears less than I would have liked. His adult version of Mike has that tired sarcasm and way of reacting that inevitably recalls Chandler, although the role does not give him much room to shine. It is a shame, because Perry had enormous comic ability, and it would have been interesting for the film to use him more instead of mainly relying on him to begin the story and return for a few moments. Thomas Lennon, as Ned, probably gets the funniest material. His character is a collection of eccentricities, geek fantasies and exaggerated behavior, but at least he brings a more unpredictable energy. His relationship with the school principal creates some of the most absurd and memorable scenes in a film that otherwise follows extremely safe paths. The family material is where the film tries to find some emotion. Mike discovers that his children have problems he had failed to notice and that his wife is not simply the person destroying their marriage. The film wants to talk about nostalgia, the frustration of getting older and the very human tendency to imagine that our lives would have been perfect if we had made one different decision. These are interesting ideas, but they are handled in a fairly superficial and predictable way. There are also some uncomfortable situations caused by an adult man looking like a teenager and interacting with his own family under that new appearance. The film tries to turn them into jokes and avoid any overly strange interpretation, but it does not always succeed. Some scenes become far more awkward when you think about them for more than a few seconds. Burr Steers directs competently without bringing any special personality to the film. Everything looks like a late-2000s teen comedy: energetic music, a high school full of stereotypes, romance, basketball, dancing and an attractive cast. It is not especially badly made, but there is not a single image, decision or sequence that distinguishes it from dozens of similar films. 17 Again has a few laughs and is easy enough to watch. Zac Efron does a decent job, Thomas Lennon brings some life to the story and Matthew Perry is always pleasant to see, even though his role is smaller than one might expect. But the story is far too familiar, offers no surprises and disappears from memory almost as soon as it ends. It is not a terrible film. It is simply one of those comedies that can fill an afternoon without demanding anything, but that does not particularly justify the time spent on it either. You can watch it, but you really do not need to.

Producción

New Line Cinema
Offspring Entertainment

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