
Dirección
Gerard Damiano
Guion
Gerard Damiano
Estreno
1983-12-21
Duración
79 min
Idiomas
English
Reparto principal
16 actoresJason Bucklee
Charlie

Jerry Butler
Billy
Polly Hampton
Peg
Ricky Morgan
Lou

Eric Edwards
Lucien Blair

Honey Wilder
Evelyn
Cheri Champagne
The Maid

Nellie Gold
Girl No. 1

Velvet Summers
Girl No. 2

Laurien Dominique
Girl No. 3

Sharon Mitchell
Lillith Blair
Randy Manning
Ben

Veronica Vera
The Hostess
Dan Stephens
Jeff the Sailor

Alan Adrian
Sailor No. 2

Joe Santini
Sailor No. 3
Reseñas
Martin Oaks
enero de 2025
Billy es un joven (Jerry Butler interpreta un papel estrictamente dramático del que sale bastante airoso) entra en un bar de pueblo en la América profunda, donde el camarero entabla inmediatamente una conversación con él, contándole la historia de la familia Blair, cuya mansión arrastra todo tipo de leyendas, especialmente relacionadas con la hipersexualidad de sus miembros, a lo largo de las tres últimas generaciones. Cuando el chaval se despide, tras haber reunido la información que buscaba, entra en una cabina telefónica para informar al propio Damiano (pregunta por el “señor D”) quien, en un cameo inusual, nos muestra, a continuación, el inicio del rodaje de su nueva película, por supuesto relacionada con el reportaje de Billy sobre la familia Blair. Su conversación con Candida Royalle (el otro cameo) raya en la misoginia, y es un ejemplo del sexismo imperante en la época. Amores imposibles, romanticismo tóxico, adicción al sexo… son los pilares sobre los que Damiano construye una historia bien escrita (quizá una de sus mejores obras, aunque olvidada), bien dirigida (aportando diferentes texturas según la narración), y muy bien interpretada (al margen de sus explícitos roles sexuales) por un reparto realmente genial que ofrece realismo y dramatismo a partes iguales. Incluso un fracaso de taquilla de un talento tan influyente como Gerard Damiano, es más importante que cualquiera de las mejores obras de sus contemporáneos menores. En ocasiones, evoca lo mejor del trabajo de Damiano, con diálogos en prosa purpurada (a menudo inquietantes por su explicitud) e interpretaciones que llevan al límite a los actores principales. Edwards, como el patriarca Blair, padece la aflicción de la satiriasis, que transmite a su descendencia en forma de ninfomanía. La seriedad con la que Damiano trata este tema es asombrosa, y los tres talentosos actores ofrecen interpretaciones que merecen ser estudiadas y admiradas.














