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Once (Una vez)

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Once (Una vez)

7.4/10 · 1495 votos
2007· 85 minA

Glen Hansard es un cantante y compositor que interpreta sus canciones por las calles de Dublín, cuando no está trabajando en la tienda de su padre (Bill Hodnett). Durante el día, para ganar algún dinero extra, interpreta conocidos temas para los transeúntes, pero por las noches, toca sus propios temas en los que habla de cómo le dejó su novia. Su talento no pasa desapercibido a Marketa Irglova, una inmigrante checa que vende flores en la calle. Ella tampoco ha tenido suerte en el amor y, para sentirse un poco mejor, escribe canciones sobre el tema, pero, a diferencia de Glen, nunca las interpreta en público. Glen y Marketa, acaban de improviso haciendo un dueto en una tienda de música, y será entonces cuando descubran que algo les une...

IMDb ↗

Dirección

John Carney

Guion

John Carney

Estreno

2007-03-23

Duración

85 min

Clasificación

A

Presupuesto

$0M

Recaudación

$21M

Idiomas

Český, English

Dónde verlo

Alquiler

Apple TV Store
Google Play Movies
Amazon Video

Compra

Apple TV Store
Google Play Movies
Amazon Video

Datos de JustWatch vía TMDB · Disponibilidad en España

Sinopsis

Glen Hansard es un cantante y compositor que interpreta sus canciones por las calles de Dublín, cuando no está trabajando en la tienda de su padre (Bill Hodnett). Durante el día, para ganar algún dinero extra, interpreta conocidos temas para los transeúntes, pero por las noches, toca sus propios temas en los que habla de cómo le dejó su novia. Su talento no pasa desapercibido a Marketa Irglova, una inmigrante checa que vende flores en la calle. Ella tampoco ha tenido suerte en el amor y, para sentirse un poco mejor, escribe canciones sobre el tema, pero, a diferencia de Glen, nunca las interpreta en público. Glen y Marketa, acaban de improviso haciendo un dueto en una tienda de música, y será entonces cuando descubran que algo les une...

Temas

Reparto principal

16 actores

Reseñas

M

Marco-Hugo Landeta Vacas

junio de 2026

10/10

(CASTELLANO) Once es una de esas películas que parecen casi imposibles de fabricar. No tiene grandes artificios, no necesita subrayar cada emoción y no busca parecer importante. Simplemente sucede. Dos personas se cruzan, hablan, cantan, se escuchan, y de pronto la película encuentra una verdad que muchas historias mucho más ambiciosas no alcanzan nunca. Es pequeña solo en apariencia; por dentro es enorme. Lo más hermoso está en la relación entre los protagonistas. No hace falta convertirlo todo en una historia de amor convencional para que duela, emocione y parezca verdadero. Al contrario: precisamente porque la película respeta los silencios, las dudas, los límites y los gestos mínimos, todo resulta mucho más intenso. Hay una intimidad preciosa entre ellos, una conexión que nace de la música pero que va mucho más allá de las canciones. Y qué canciones. La música en Once no es adorno, ni interrupción, ni videoclip pegado a una trama. Es la propia película. Cada tema parece decir lo que los personajes no se atreven a decir del todo, o no pueden decir, o quizá ni siquiera entienden todavía. Las canciones abren una puerta emocional que el diálogo por sí solo no podría abrir. Por eso la película no se recuerda solo por lo que cuenta, sino por cómo suena. También hay algo maravilloso en su sencillez. Las calles, las habitaciones, los instrumentos, los ensayos, las miradas: todo tiene una naturalidad que hace que parezca que estamos entrando en una vida real, no viendo una ficción perfectamente empaquetada. Esa falta de grandilocuencia es justamente su fuerza. Once emociona porque no fuerza la emoción; deja que aparezca. Es una película tierna, triste, luminosa y profundamente humana. Habla de la música, claro, pero también de las oportunidades que aparecen de pronto, de las personas que nos cambian sin quedarse necesariamente para siempre, de lo que se dice cantando porque quizá no se puede decir de otra forma. Tiene una pureza rarísima, de esas que no se pueden fingir. Para mí, Once es una auténtica maravilla. Una película perfecta en su escala, en su tono, en sus canciones y en la relación que construye entre sus protagonistas. Una de esas obras que demuestran que el cine no necesita ser grande para ser inmenso. Basta con dos personas, una canción verdadera y la emoción exacta. (ENGLISH) Once is one of those films that almost seems impossible to manufacture. It has no grand tricks, it does not underline every emotion, and it never tries to look important. It simply happens. Two people meet, talk, sing, listen to each other, and suddenly the film finds a truth that many far more ambitious stories never reach. It is small only on the surface; inside, it is enormous. The most beautiful thing is the relationship between the two protagonists. The film does not need to turn everything into a conventional love story for it to hurt, move you and feel true. On the contrary: precisely because it respects silences, doubts, limits and tiny gestures, everything feels much more intense. There is a beautiful intimacy between them, a connection born through music but reaching far beyond the songs. And what songs they are. Music in Once is not decoration, interruption or a music video attached to a plot. It is the film itself. Each song seems to say what the characters do not quite dare to say, or cannot say, or perhaps do not even fully understand yet. The songs open an emotional door that dialogue alone could never open. That is why the film is remembered not only for what it tells, but for how it sounds. There is also something wonderful in its simplicity. The streets, the rooms, the instruments, the rehearsals, the glances: everything has a naturalness that makes it feel as if we are entering a real life, not watching a perfectly packaged fiction. That lack of grandiosity is exactly its strength. Once moves you because it does not force emotion; it lets it appear. It is a tender, sad, luminous and deeply human film. It is about music, of course, but also about the chances that suddenly appear, about the people who change us without necessarily staying forever, about what can be said through singing because perhaps it cannot be said in any other way. It has a rare purity, the kind that cannot be faked. For me, Once is an absolute wonder. A perfect film in its scale, its tone, its songs and the relationship it builds between its protagonists. One of those works that proves cinema does not need to be big in order to be immense. All it needs is two people, one true song and the exact emotion.

Producción

Samson Films
Summit Entertainment
RTÉ
Fís Éireann/Screen Ireland

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