

As bestas
Una pareja francesa de mediana edad, Antoine y Olga, llega a vivir a un pueblo gallego en busca de una mayor cercanía con la naturaleza. Su presencia, sin embargo, enciende a dos lugareños, los hermanos Xan y Lorenzo, hasta el punto de una abierta hostilidad y luego una violencia impactante.
Dirección
Rodrigo Sorogoyen
Guion
Rodrigo Sorogoyen, Isabel Peña
Estreno
2022-07-20
Duración
138 min
Clasificación
12
Presupuesto
$4M
Recaudación
$10M
Idiomas
Galego, Español, Français
Dónde verlo
Alquiler

Compra




Datos de JustWatch vía TMDB · Disponibilidad en España
Sinopsis
Una pareja francesa de mediana edad, Antoine y Olga, llega a vivir a un pueblo gallego en busca de una mayor cercanía con la naturaleza. Su presencia, sin embargo, enciende a dos lugareños, los hermanos Xan y Lorenzo, hasta el punto de una abierta hostilidad y luego una violencia impactante.
Reparto principal
16 actores
Marina Foïs
Olga

Denis Ménochet
Antoine

Luis Zahera
Xan

Diego Anido
Lorenzo

Marie Colomb
Marie Denis

Machi Salgado
Rafael

David Menéndez
Cabo 3 Alfonso

Luisa Merelas
Madre Anta
José Manuel Fernández y Blanco
Pepiño

Federico Pérez Rey
Cabo 1 Mariano
Javier Varela
Cabo 2 Xosé

Xavier Estévez
Sergento Espin
Gonzalo García
Breixo
Pepo Suevos
Granjero
Emile Duthu
Pierrot
Luis P. Martínez
Perri
Reseñas
Marco-Hugo Landeta Vacas
abril de 2025
(CASTELLANO) Ver As bestas es una experiencia intensa. Durante buena parte del metraje te descubres apretando los puños, con el nudo en la garganta, deseando que esos dos hermanos miserables desaparezcan de la pantalla. Son de esos personajes tan odiosos que te remueven por dentro, no solo por lo que hacen, sino por lo que representan: el odio ciego, la ignorancia violenta, la cerrazón más salvaje. Lo peor de todo es que sabes que esto no es solo cine. Que está basado en un caso real. Sorogoyen maneja la tensión como muy pocos. No hay música forzada, ni subrayados innecesarios. Solo el peso del silencio, de las miradas, de las palabras que no se dicen y de las que se dicen con veneno. La escena en el bar, el interrogatorio disfrazado de charla, es de una incomodidad que pone los pelos de punta. Y cuando por fin llega la justicia —porque llega, aunque no del modo que uno espera—, sientes un pequeño alivio que no borra la amargura. El trabajo de Menochet es impecable, pero lo de Luis Zahera es de otro planeta. Da miedo sin necesidad de levantar la voz, sin hacer nada extraordinario. Simplemente está ahí, podrido por dentro, como una amenaza constante. Marina Foïs también deslumbra en una segunda parte que cambia el tono, pero no baja el nivel. As bestas es cine del que deja huella. No es una película amable ni cómoda, pero es poderosa, valiente y demoledora. Una de esas historias que no se olvidan, no solo por lo que cuentan, sino por cómo te hacen sentir. (ENGLISH) Watching As Bestas is an intense experience. For much of the film, you find yourself clenching your fists, a knot in your throat, wishing those two miserable brothers would disappear from the screen. They’re the kind of characters that get under your skin—not just because of what they do, but because of what they represent: blind hatred, violent ignorance, the most savage kind of stubbornness. And the worst part? You know this isn’t just fiction. It’s based on a real case. Sorogoyen handles tension like very few directors can. There’s no forced music or unnecessary cues. Just the weight of silence, of glances, of words left unsaid and those spoken with venom. The bar scene, that interrogation disguised as a casual chat, is so uncomfortable it’s chilling. And when justice finally comes —because it does, even if not in the way you expect— there’s a small sense of relief that doesn’t erase the bitterness. Menochet’s performance is flawless, but Luis Zahera is on another level. He’s terrifying without raising his voice, without doing anything showy. He just is, rotten from the inside out, a constant threat. Marina Foïs also shines in the second half, which shifts the tone but never drops in quality. As Bestas is the kind of cinema that leaves a mark. It’s not a pleasant or easy film, but it’s powerful, brave, and devastating. One of those stories you don’t forget —not just for what it tells, but for how deeply it makes you feel.
Producción

















