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Santa Clarita Diet

¿Hasta la muerte?

Santa Clarita Diet

7.4/10 · 842 votos
2017· 3 temp. · 30 ep.16Cancelada

La anodina vida de una pareja de agentes inmobiliarios sufre un drástico cambio que los conducirá por una senda mortal de destrucción en el buen sentido de la palabra.

Red

Netflix

Estreno

2017-02-03

Último ep.

2019-03-29

Clasificación

16

Idioma orig.

Santa Clarita Diet

Idiomas

English

Dónde verlo

Incluido en suscripción

Netflix
Netflix Standard with Ads

Datos de JustWatch vía TMDB · Disponibilidad en España

Temporadas

Sinopsis

La anodina vida de una pareja de agentes inmobiliarios sufre un drástico cambio que los conducirá por una senda mortal de destrucción en el buen sentido de la palabra.

Creado por

Victor Fresco

Temas

Reparto principal

4 actores

Reseñas

L

LaComadreja

julio de 2019

10/10

Excelente serie, juega con tu mente por que siempre te deja con suspenso, no sabes lo que pasará, no soy tan participe de ver series con relación a zombies, pero esta quedo genial, una mezcla de comedia, drama y horror, está orientada a jóvenes y adultos, debido a que no se estanca en una sola cosa, lástima que la cancelaron, me hubiera gustado que siguiera.

M

Marco-Hugo Landeta Vacas

agosto de 2026

5/10

(CASTELLANO) Había leído tantas cosas buenas sobre *Santa Clarita Diet* que empecé a verla esperando encontrar una de las mejores comedias de los últimos años. Una serie disparatada, brillante, original y muy divertida. El problema de llegar con esas expectativas es que, cuando lo que encuentras es una comedia simpática pero bastante simple, la decepción acaba siendo enorme. La premisa tiene gracia. Sheila es una agente inmobiliaria de Santa Clarita que, de un día para otro, descubre que está muerta, aunque continúa caminando, hablando y llevando una vida aparentemente normal. Solo existe un pequeño inconveniente: necesita comer carne humana. Su marido Joel y su hija Abby intentan adaptar la vida familiar a esta nueva situación mientras buscan una explicación y una posible cura. La mezcla de familia suburbana, zombis, asesinatos y problemas cotidianos daba para muchísimo. Y al principio hay momentos que funcionan. El contraste entre la educación exagerada de los protagonistas y las barbaridades que cometen tiene cierta gracia, y la serie aprovecha bien la imagen de una urbanización tranquila donde detrás de cada puerta puede esconderse cualquier cosa. Drew Barrymore resulta simpática y se entrega completamente al tono absurdo. Se nota que se lo está pasando bien y su transformación de mujer contenida a persona impulsiva, sexualmente liberada y completamente desatada tiene algunos buenos momentos. Timothy Olyphant es quien más me ha gustado. Su desesperación, sus nervios y la manera en que intenta fingir que todo es normal sostienen muchas escenas. También funciona bastante bien la relación entre ambos. No estamos ante un matrimonio que se rompe por la aparición del monstruo, sino ante una pareja que intenta seguir unida mientras aprende a descuartizar cadáveres y ocultar pruebas. Ese compromiso tiene algo divertido e incluso tierno. Pero la serie apenas me ha hecho gracia. Hay alguna situación simpática y algún diálogo bueno, pero esperaba reírme muchísimo más. El humor insiste demasiado en la misma fórmula: alguien dice una barbaridad con tono educado, Joel entra en pánico, Sheila actúa como si todo fuera normal y aparece una cantidad enorme de sangre. Al principio sorprende; después se convierte en rutina. La historia tampoco es especialmente compleja. Cada nueva dificultad suele resolverse con otro problema parecido, otro cadáver, otra mentira o un nuevo personaje relacionado con el origen de Sheila. La mitología va creciendo, pero no siempre hace que la serie sea más interesante. En ocasiones parece que solo sirve para alargar una premisa que quizá habría funcionado mejor con menos episodios. Los personajes secundarios tienen energía, especialmente Abby y Eric, aunque sus tramas adolescentes a veces parecen pertenecer a otra serie. Hay capítulos en los que la historia principal se detiene mientras todos repiten las mismas discusiones y toman decisiones cada vez más absurdas. No me molesta que sea exagerada ni que no pretenda ser profunda. El problema es que tampoco me parece tan ingeniosa como su reputación indica. La sátira sobre la vida suburbana, el matrimonio, el trabajo inmobiliario y las apariencias está ahí, pero no llega demasiado lejos. Todo es ligero, rápido y fácil de ver, pero también bastante superficial. Y la cancelación deja la historia sin un cierre real, lo que empeora la sensación. Después de tres temporadas desarrollando su propia mitología, la serie termina cuando todavía quedaban muchas cosas por resolver. No es culpa de sus creadores, pero sí afecta a la experiencia completa. *Santa Clarita Diet* no es mala. Tiene una premisa divertida, dos protagonistas con química, bastante ritmo y algunos momentos realmente buenos. Pero no he encontrado esa obra maestra de la comedia de terror que parecía prometer todo el mundo. Se deja ver, entretiene por momentos y poco más. Tanta fama terminó jugando en su contra. (ENGLISH) I had read so many enthusiastic opinions about *Santa Clarita Diet* that I started it expecting one of the best comedies of recent years: strange, brilliant, original and consistently hilarious. The problem with those expectations is that finding a pleasant but rather simple comedy becomes a major disappointment. The premise is amusing. Sheila is a suburban real-estate agent who suddenly discovers that she is dead, although she can still walk, talk and continue her apparently normal life. The only complication is that she now needs to eat human flesh. Her husband Joel and daughter Abby try to adapt while searching for an explanation and a possible cure. The combination of suburban family life, zombies, murder and ordinary problems had enormous potential. Some early moments work very well. The contrast between the couple’s extreme politeness and the horrible things they do can be funny, while the calm residential setting suits the story. Drew Barrymore is likable and fully commits to the absurd tone. She clearly enjoys playing Sheila’s transformation from a restrained woman into someone impulsive, sexually liberated and completely unpredictable. Timothy Olyphant is the strongest part of the series for me. His panic, nervous energy and attempts to pretend everything is normal carry many scenes. Their marriage also works surprisingly well. This is not a story about a supernatural event destroying a couple, but about two people trying to remain together while learning how to dismember bodies and hide evidence. Their loyalty can be funny and even touching. Unfortunately, the series rarely made me laugh. There are amusing situations and some good lines, but I expected much more. The comedy repeatedly uses the same formula: somebody says something horrific in a polite tone, Joel panics, Sheila behaves as though everything is normal, and blood appears everywhere. It is surprising at first and repetitive later. The story is not especially complex either. Each problem leads to another similar problem, another corpse, another lie or another character connected to Sheila’s condition. The mythology expands, but it does not always make the series more interesting. Sometimes it simply extends a premise that might have worked better with fewer episodes. The supporting characters have energy, particularly Abby and Eric, although their teenage storylines occasionally feel disconnected from the main series. Some episodes stop moving while everyone repeats the same arguments and makes increasingly foolish decisions. I do not mind that the show is exaggerated or lightweight. The problem is that it is not nearly as clever as its reputation suggests. The satire of suburban life, marriage, real estate and appearances is present, but never develops very far. It is easy to watch, yet also rather superficial. The unresolved cancellation makes the experience less satisfying. After three seasons of developing its mythology, the story stops with many questions still open. *Santa Clarita Diet* is not bad. It has a funny premise, two appealing leads, good pacing and several effective moments. But I never found the horror-comedy masterpiece so many people had promised. Watchable, occasionally entertaining and little more. The enormous hype ultimately worked against it.

Producción

Flower Films
Kapital Entertainment

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